Cuando el
PBI aumenta, ¿realmente crece un país?
Introducción
Platón en el desarrollo de su
filosofía, señala que las realidades deben ser vistas desde el punto de vista
de las ideas, así será posible "salvar" o superar las apariencias que
para el hombre común parecen constituir toda la realidad. En la famosa
imagen de la caverna (República, VII), se muestra que estamos encadenados y obligados a
contemplar solamente las sombras de las cosas que la luz exterior proyecta
sobre la inmensa pared hacia la cual se nos fuerza a dirigir la vista. (Ferrater
Mora, Diccionario de Filosofía, p. 424-425)
Respecto al problema del
conocimiento verdadero, Platón da a entender que puede llevarse en esta vida
una existencia semejante a la de los dioses, con la posibilidad de contemplar
las ideas, es decir el conocimiento, directamente
y no ver solo los reflejos. La explicación
de la realidad por medio de las opiniones o reflejos constituye sofismas que
deben evitarse.
Esta propuesta hace pensar en la
economía, en relación al PBI. Cuando se publica el resultado anual y se reclama
con orgullo el mérito de lograr el crecimiento anual por periodos prolongados y
a tasas significativas, es posible que se vean solo las sombras, las apariencias
y no verdadera realidad que ese crecimiento representa.
La
pregunta parece tener una respuesta obvia. Cuando el PBI aumenta es porque el país ha tenido un crecimiento económico.
Sin embargo, antes de aceptar esta afirmación es bueno determinar en qué país
se toman los datos.
Supongamos
que el PBI en el año 0 es 100 en cuatro países (A, B, C y
D) y que hay un crecimiento anual constante de 5% para todos, entonces para un horizonte de cinco años, tendríamos
el siguiente panorama:
Se
entiende que el crecimiento debe tener impacto en el desarrollo económico y
social, el que a su vez se refleja en la mayor posibilidad de que la población
tenga a acceso a servicios de educación, salud y seguridad de calidad y amplio alcance,
así como la existencia de medios y
oportunidades para el desarrollo personal y social. Esto incluye infraestructura
de calidad, instituciones sociales confiables, una visión de país compartida
para la cual haya compromiso explícito e implícito de toda la sociedad.
Cuando
nada o muy poco del anterior se presenta en correlación con el crecimiento del
PBI, entonces el panorama real sería el siguiente:
El
PBI (producto bruto interno) se define como la suma del valor monetario de los
bienes y servicios finales producidos en un periodo de un año”. Cuando hablamos
de bienes, se incluyen las carreteras, escuelas, hospitales construidos, los servicios sociales
como alimentación escolar, campañas de salud, pensiones para mayor edad; entre
otros elementos. Si se considera un
hospital como parte del aporte al PBI; se entiende que funciona bien, que está
bien equipado, que es un lugar donde la población encuentra la atención que
demanda. No debería ser parte del PBI un hospital muy caro, que sólo se ve bien
en el momento de la inauguración oficial
y que luego revele las deficiencias y carencias, que no se deben a errores o
malos cálculos sino a actos deliberados inducidos por la corrupción e
incompetencia.
¿Y
qué significa la denominación A, B, C o
D asignada a los países? ¿Por qué a pesar de tener el mismo valor inicial y la misa tasa de crecimiento, se llega a resultados
distintos?
La
denominación A corresponde a un país
ideal, donde el nivel de corrupción es cero, de manera que si se dispone de un presupuesto
para obras públicas por un monto de 20, se invierten los 20 y el resultados son obras públicas completas y operativas.
Así, un hospital estará equipado
completamente, con personal , recursos y servicios completos para que funcione;
una carretera será transitable durante años,
sujeta a mantenimiento preventivo y sólo
salvo circunstancias extremas, mantenimiento correctivo.
El
país B se puede asociar a la mayoría de países desarrollados con alto desempeño económico
y niveles de crecimiento, con un nivel de corrupción bajo; los países C y D son
aquellos en los que el nivel de corrupción es tan alto que no solamente se percibe
porque los actos de corrupción son abiertos, públicas, admitidos o tolerados
por la población, que forman parte de la cultura sino que sus efectos se aprecian
directamente en la actividad económica y el desarrollo.
En
el país D, puede construirse un hospital, teóricamente con la misma capacidad
de cobertura del hospital para el país A, pero la deficiencia de la construcción
(estructural, materiales de baja calidad, sin posibilidades de pasar pruebas
específicas), la ausencia de equipamiento o la mala calidad de éste (de segunda
clase o reciclado que se hace pasar como nuevo), sin dotación de personal médico
y auxiliar capacitado, hacen que en la práctica solo sea un elefante blanco y
que la población no perciba un beneficio sino un perjuicio y que los servicios
de este hospital sean la peor opción disponible. La carretera desaparece por
acción el viento en pocos meses aunque se sigue gastando ingentes cantidades en
el "mantenimiento" de un bien que
no existe. En el país D la gente puede
tener salarios más altos como consecuencia del crecimiento, pero esto es una ventaja
aparente cuando se descubre que hay que gastar más en búsqueda se servicios de
salud o educación de mejor calidad o en recuperarse de las pérdidas continuas
por la inseguridad.
PBI verdadero y PBI falso
Para
empezar, elegimos la base 100 como valor inicial del PBI para eliminar
el problema del tamaño de la economía , la moneda en que se expresa y otras
consideraciones de manera que puede
percibir el fenómeno real del crecimiento.
El
país B puede tener una población de 60 millones habitantes y un PBI de dos
billones de dólares, el país D una población de 30 millones y un PBI de ochenta
mil millones de dólares, a primera vista no hay comparación, pero el empleo de
una cifra estandarizada evita las discusiones. Por otra parte, cuando hay
crecimiento y éste repercute en el desarrollo, se entiende que beneficia a toda la sociedad; si hay crecimiento y no se percibe desarrollo, queda afectada toda la sociedad.
Dejamos de lado el caso que siempre habrá un grupo que se beneficia más o se perjudica
menos; en todo caso es materia de un
estudio más completo.
La
explicación de estas diferencia radica en
un fenómeno presente de manera cada vez más agresiva en países del tipo C
y D, y por comodidad teórica no se
incluye en muchos estudios económicos. Asumimos que la corrupción; en el país A
es 0%, en el país B de 10%, en el país C
de 50% y en el país D de 70%. ¿Cómo explicarnos este porcentaje?
En
el país A ideal, tomamos solamente como ejemplo el sector público y asumimos que
el sector privado tiene la misma orientación , porque es un hecho innegable que la cultura de la corrupción o de la
honestidad es compartida por ambos sectores., Si el estado es altamente corrupto,
lo será el sector privado porque no existe otra manera de actuar; si en el estado existe alto nivel de honestidad, del mismo modo se actúa el sector
privado porque hacerlo de otra manera implicaría sanciones sociales y penales
efectivas. (Nota 1)
En
el país A con un PBI de 100 el año 0, se programa gasto público de 20 para programas
sociales; 25 para construir escuelas y hospitales, 20 para carreteras; en el
año 1 se gastan justamente las cantidad indicadas en la forma planeada; al final del año en el país existirán una escuela, un hospital ,
una carretera con las características mostradas en los proyectos respectivos.
Naturalmente, la población recibirá los servicios plenos de estas obras, lo que
es un indicador de desarrollo.
En
el país D, frecuente en zonas atrasadas y condenadas al atraso y falso desarrollo pese
a ubicarse en área geográficas privilegiadas por la naturaleza, se presenta la situación
así: Se destina se programa gasto
público de 20 para programas sociales; 25 para construir escuelas y hospitales,
20 para carreteras. En el año 1, los
funcionarios corruptos en complicidad con los contratistas deciden apropiarse
del 70% del monto de las obras, por lo que solamente se invertirá 30% en cada caso.
Los
contratistas, para recuperar pérdidas, reducen costos “respetando el proyecto
original” pero construyendo escuelas hospitales,
carreteras estructuralmente deficientes,
con materiales de baja calidad , con mano de obra no calificada; con equipamiento
de ínfima calidad o reciclado, con funcionalidad incompleta. Los hospitales se
inundan al primer mes de funcionamiento, los equipos de atención médica se
malogran a dos meses de uso y no existen repuestos porque se compraron en
acuerdos sospechosos con países que dejaron de producirlos hace años y liquidan
sus stocks sobrantes; las carreteras se deterioran al paso del primer vehículo
pesado y aunque se menciona el mantenimiento, éste nunca se realizan. El que siempre gana es el funcionario público
(o el grupo funcionarios que actúan en complicidad) que tiene la opción de
dejarlo de lado y elegir a otros contratistas más complacientes. En cuanto a los
servicios sociales, si se trata de proporcionar alimentación a escolares, se
entregan productos deteriorados, insalubres e inservibles de bajo costo y sin
garantías.
Naturalmente,
la aprobación de las obras o el visto bueno para las entregas de bienes (mejor dicho,
la aceptación del fraude o la "vista gorda" ) por parte de las autoridades está asegurada. En
el cuadro se muestra el origen de las diferencias.
Así,
el PBI declarado sólo existe en el papel
pero en la realidad no existe un sustento real que respalde las cifras. Es cierto
que hay o puede haber más escuelas, más hospitales, más carreteras pero son tan
inútiles e inservibles que en términos prácticos, se puede decir que no existen.
Por ello, tiene lógica la afirmación de analistas económicos en algunos países
cuando se comparan con vecinos prósperos y declaran que para llegar al nivel de
ellos en el año 5, por citar un ejemplo, tiene un retraso de 25 años.
Efectivamente, el cálculo para el año 30
PBI = 38,3*(1+5%) 25 = 129,7 (Nota 2)
Una
observación final. La expresión funcional
del PBI es
PBI = f(C, G, I,
XN) Fórmula
1
+ + +
+
Donde
algunas variables que inciden negativamente, como la corrupción, tienen poca importancia y se ignorar. Este es el caso
de países A o B. Para los países C o D, la expresión debería ser:
PBI
= f (C, I, G, XN, Corrupción)
Fórmula 2
+ +
+ + -
La
corrupción una variable significativa, de manera que si se construye un modelo
de regresión con datos reales, la validez estadística de esta variable sería
muy alta.
De
acuerdo a lo anterior, se puede ver que la nueva variable de la fórmula 2
explica porque aunque el país experimente crecimiento económico, también se
forman y crecen las “villas miseria”,
los bolsones pobreza, la exclusión, los bajos niveles educativos o de salud, la inseguridad, la atención
paupérrima a los sectores desfavorecidos.
Asimismo, se entenderá porque algunos países pese a tener los medios, recursos y
oportunidades para crecer y desarrollarse no lo logran quedando condenados a un deterioro y envilecimiento continuos. Las
“sombras platónicas” en la caverna son las
altas cifras de crecimiento del PBI; la realidad que está detrás y que no se
puede ver son estas “villas miseria” y todos los problemas sociales asociados.
Con
esto también se entiende como países como A o B o muy cerca de ellos, presentan
crecimiento económico que se exterioriza
en altos niveles de desarrollo
económico, social, cultural, científico, tecnológico.
Conclusiones
a. Las afirmaciones
mostradas parecen una herejía respecto a
los estudios y publicaciones oficiales del PBI en muchos países, especialmente
los no desarrollados o aquellos donde la corrupción es ya una característica cultural.
b.
El cálculo real debe mostrarse restando en las variables
componentes la fracción que se pierden en las cuentas secretas y empresas
creadas para ocultar los latrocinios.
c.
La evidencia real está a la vista: países que
tienen crecimiento espectacular, que tiene inmensas dotaciones de recursos,
siguen postrados en el atraso, la miseria, bajos niveles de competitividad (países C y D) mientras que
los países A o B , aún sin tener los
recursos naturales o el espacio geográfico, además del crecimiento económico
revelan un alto grado de desarrollo
económico y social.
d. Al parecer , hay
que adoptar la visión platónica y esforzarse
por entender que hay detrás de las apariencias: Si el PBI crece,
¿realmente es crecimiento verdadero?¿Realmente la sociedad se beneficia con este
“crecimiento” o es solamente una treta sofística de los que controlan el poder para justificar o encubrir conductas inadecuadas?
Nota
1. En dos países latinoamericanos,
vecinos, se presenta el siguiente caso En el país A, corrupto, un conductor de
auto que comete una infracción grave puede librarse de la sanción, multa o
cárcel pagando un soborno al policía; incuso puede cometer un delito muy grave
como atropellar y matar al transeúnte. La coima será más alta, pero siempre
será posible al arreglo criminal; el policía ya sabe cómo tergiversar los
hechos. En el país vecino, más desarrollado, con mayor cultura, mejores
servicios educativos y de salud, y menor
nivel de corrupción, es prácticamente imposible
que el conductor soborne al policía incluso por una infracción ligera
como la de pasar una luz roja aun cuando
no haya tráfico. El intento de soborno implicará el arresto y la sanción efectiva por el juez.
El primer país es del tipo C o D, el otro es del tipo B o A.
Nota
2. Si un padre de familia tiene un ingreso de inicial 100 y los destina
totalmente en el mejoramiento del
potencial familiar en todos los aspectos (educación, mejoramiento de la casa,
compra de bienes, etc.) en cinco años puede lograr el valor de 127,6 (como el
PBI creciendo a la tasa del 5% anual). Si por el contrario, desvía sistemáticamente 70 de cada 100 para amoríos ilícitos, diversiones,
vicios y otras cosas ajenas al bienestar de la familia, para lograr el monto de
127,9 necesitará al menos 30 años. Y esto, si con mucha suerte mantiene el
potencial productivo durante este largo periodo(igual que un país).
Referencias
Ferrater Mora, José, (1964) Diccionario de Filosofía,
Tomo II
Editorial Sudamericana Buenos Aires